¿Cuáles son los beneficios de consumir alimentos crudos?

Los crudívoros lo tienen muy claro: “Tomar alimentos crudos permite aprovechar al máximo su aporte vitamínico. Precisamente, la ingesta de frutas y verduras orgánicas, así como desecadas, aporta una mayor cantidad de nutrientes, sales minerales, oligoelementos, fibra, enzimas y antioxidantes, propiedades que se van perdiendo en el proceso de cocción. En este sentido, incluir los productos crudos en la dieta propicia más energía y ayuda a retrasar el envejecimiento”.

Aunque más que una dieta el crudismo es un estilo de vida, es interesante destacar las ventajas que presentan algunos alimentos crudos o con un punto de cocción mínimo frente a los cocinados. Los más destacables, en este caso, son las frutas y verduras, así como algunos frutos secos y semillas.

No obstante, también hay que tener presente que algunos productos presentan más interés nutricional cuando están crudos y otros, sin embargo, cuando están cocidos. Por ejemplo, cocer el brócoli destruye gran parte de sus nutrientes esenciales como la Vitamina C, mientras que cocinar la zanahoria aumenta sus niveles de betacarotenos (que se convierte en vitamina A en el cuerpo).

La parte buena es que para una alimentación equilibrada y baja en grasas, la ingesta de este tipo de alimentos no cocinados no suele ser muy limitada porque solo contienen azúcares naturales, un motivo de más para saciar el apetito entre horas para no optar por carbohidratos.

Ventajas de los crudos

Aportan más energía

Cuando una persona cambia a una alimentación rica en alimentos crudos, experimenta un aumento de energía notable. Sobre todo, si se consume en momentos en los que nos sentimos cansados o más fatigados.

 

Menos calorías:

Además de disfrutar de un mayor porcentaje de nutrientes y vitaminas, los alimentos crudos también son una buena opción para conseguir un peso saludable. Si eres de los que no te atreves con las verduras crudas al 100%, cocínalas un poco menos para que queden algo duras y así conserven al menos una parte de estas propiedades.

 

Mejorará la regularidad intestinal

Una dieta de alimentos crudos te aporta fibra más que suficiente para mantener la regularidad intestinal, además de acelerar el movimiento intestinal y captar agua. Las digestiones serán más ligeras y no notarás esa sensación de cansancio aunque la cantidad que hayas consumido sea abundante.

 

Ayuda a descansar:


Si tus digestiones son menos pesadas tus horas de descanso serán más óptimas. Una alimentación que cuente con platos crudos evitarán el aletargamiento y harán que te despiertes con más energía.

 

Ayuda a frenar el envejecimiento: 


El envejecimiento de nuestras células se acelera si no recibe suficientes antioxidantes
que frenen la acción oxidante del oxígeno que respiramos y de los radicales libres resultantes de la polución o la exposición al sol, además del tabaco o de otras acciones ambientales. Por ello, la calabaza, el brócoli, el mango, arándano, alcachofa o la papaya, entre muchos otros, son más beneficiosos en estado puro que no sometidos a algún tipo de cocción o elaboración.

¿Qué alimentos son mejor en crudo?

En muchos casos, por tradición gastronómica estamos acostumbrados a ingerir determinados productos de una manera diferente a la que se debería para poder aprovechar los máximos beneficios, como ocurre por ejemplo con el ajo y la cebolla, que en crudo en cuando ofrecen más cualidades saludables.

Crudos:

  • Pimiento rojo
  • Cebolla
  • Lechuga
  • Brócoli
  • Berro
  • Ajo
  • Fruta
  • Avellana
  • Pistacho
  • Almendra

Cocidos:

  • Zanahoria
  • Espárragos
  • Espinacas
  • Tomate

 

Producto de la semana: El polen y sus beneficios energéticos

¿Qué es el polen y cuáles son sus principales propiedades?

El polen de abeja es un producto natural derivado del polen que se encuentra en las flores.

Al ser recogido por las abejas para su alimentación recibe un tratamiento natural por parte de estos insectos, que lo mezclan con néctar y miel, amasándolo para formar un grano.

Se trata de un complemento alimenticio con multitud de beneficios, constituyendo una fuente nutricional muy completa.

Su composición está integrada por un 40% de proteínas, de las cuales la mitad son aminoácidos libres. También es rico en minerales, con encimas esenciales para el correcto funcionamiento y regeneración del sistema inmunológico.

Es importante destacar sus propiedades para reducir los desordenes hormonales, la fatiga y el insomnio, además de ser un reconocido producto natural  con notables efectos para piel y evitar la arrugas.

Eleva la capacidad de trabajo y baja la tensión arterial. Los efectos del consumo de polen se comienzan a notar a los pocos días, aumentando la energía de una manera notable.

Beneficios del polen de Ecosana
Polen de Ecosana

 

PRODUCTOS ECOLÓGICOS

Por su parte, el polen ecológico de Ecosana procede de flores que viven en un ambiente limpio, sin químicos añadidos y protegiendo el bienestar animal, lo que nos asegura el consumo de un producto sostenible y libre de toxinas.

Tomado antes de las comidas, el polen puede tener excelentes propiedades aperitivas, resultando un buen estimulante.

Los expertos recomiendan, precisamente, este alimento para recuperar la vitalidad, razón por la cual es un gran aliado para convalecientes, personas estresadas, de edad avanzada y mujeres embarazadas. En los niños, el polen favorece el crecimiento.

Un dato muy interesante sobre el polen es que son necesarios cerca de dos millones de granos para obtener una cucharada de este antioxidante tan potente que ofrece la naturaleza.

¿A qué esperas? Prueba el polen ecológico y empieza el día con más energía. Tus defensas lo notarán a la hora de hacer frente al otoño.

Recetas: Las semillas y cómo incluirlas en tus platos

Semillas de cáñamo, de lino, de chía, de calabaza…  La variedad es muy amplia y las ventajas de su consumo también.

Las semillas son cada vez más populares en la dieta mediterránea, pero, bien es cierto que, muchas veces, no sabemos cómo incluirlas en nuestros platos diarios -más allá de las ensaladas, los batidos o en el yogur-.

Por ese motivo, y porque son tan saludables que deberíamos consumirlas todos los días, vamos a ofrecerte algunos consejos muy sencillos para que puedas disfrutar de sus beneficios y propiedades añadiendo un extra nutritivo a tus platos.

MERMELADA DE SEMILLAS

Empezamos por una dulce mermelada con semillas de chía. Elegimos la chía porque al mezclarla con cualquier líquido adquiere una textura gelatinosa y espesa. ¿El proceso? Muy sencillo. Elige un zumo de frutas y añade un puñado de semillas y dos cucharadas de miel. Mezcla todos los ingredientes hasta que consigas una textura deseada para untar en tus tostadas.

BARRITAS DE CEREALES

Elabora tus propias barritas de cereales, colocando en un bol copos de maíz, nueces, almendras, semillas de sésamo, semillas de girasol, coco rallado y avena instantánea. Con unos 50 g de cada uno de ellos puede ser suficiente para empezar. Echa un par de cucharadas de miel y una clara de huevo para ligar toda la mezcla.

Pon la preparación en una placa, previamente forrada con papel de aluminio (unta con aceite de oliva o un poco de harina para que no se peguen las barritas), y vete colocando la masa por porciones. Encima coloca film transparente y ejerce presión hasta conseguir el grosor que desees. Deben hornearse durante una media hora, hasta que estén bien crujientes.

COMO SUSTITUTO DEL HUEVO

Un truco muy interesante, sobre todo para los veganos, es utilizar las semillas de lino como sustitutas del huevo para elaborar galletas, pan, salsas, crakers… Solo tendrás que aprovecharla molida y mezclada con agua porque queda bastante gelatinosa.

 PATÉ DE SEMILLAS DE GIRASOL

Pon a remojo las semillas de girasol unas seis o siete horas. Después, bátelas junto a 3 tomates secos (también puestos a remojo un par de horas) , aceite de oliva, jugo de limón, un poco de cebollín picado y una pizca de sal del himalaya. Deja enfriar hasta que mejore su consistencia y ¡a comer!

REBOZADO DE SEMILLAS

En la cocina hay que ser creativo sin renunciar a los que nos gusta. Por eso, es una buena idea es sustituir el rebozado de pan rallado por semillas molidas o por sésamo. Crujiente, original y con un toque de sabor diferente. De esta forma, estarás aportando un toque menos calórico a tus platos.

MOLERLAS PREVIAMENTE

Para aprovechar mejor los nutrientes de cualquier semilla, es mejor molerlas previamente. Así, puedes comerlas directamente o añadirlas a otros alimentos. Si quieres preparar una cantidad mayor de semillas, no olvides guardarlas en un recipiente opaco, cerradas herméticamente en el frigorífico, ya que en contacto con el aire, los aceites que contienen se oxidarían, perdiendo sus propiedades.

PUDIN DE SEMILLAS

Otro postre muy sencillo de elaborar es el pudín de semillas. Te sacará de un apuro en cualquier momento, sin renunciar a una dieta saludable. En este caso, también es recomendable optar por las semillas de chía o de limopara que absorban todo el líquido. Echa unas cuantas cucharadas a una bebida vegetal (soja, arroz o almendras) y, cuando, se haya formado la masa añade frutos secos o fruta troceada.

 

Diez alimentos que te ayudarán a concentrarte

Mantener una alimentación sana y equilibrada es fundamental para que nuestro cuerpo esté en buen estado, pero también nuestra mente. El abuso de determinados alimentos puede perjudicar nuestra forma de reaccionar o de hacer frente al trabajo.

Numerosos estudios coinciden en que la dieta influye de manera directa en la calidad del sueño y en la memoria, afectando a nuestra rapidez de aprendizaje a cualquier edad.

Por ejemplo, una dieta muy pobre en verduras y rica en grasas puede ser contraproducente para épocas de estudio, aumentando el estrés y la ansiedad.

Por el contrario, incluir productos ricos en antioxidantes, vitaminas y minerales nos aportan la energía suficiente para que la función cognitiva funcione correctamente y exista un buen flujo sanguíneo.

Para resumirlo brevemente, hemos realizado una pequeña lista de alimentos que nutren y protegen el cerebro y que no debes olvidar en tus menús diarios, pero, sobre todo, cuando te enfrentas a una larga época de exámenes o de gran intensidad laboral.

1- Los ácidos grasos esenciales

Has de tener en cuenta que estos ácidos no son segregados de forma natural en el organismo, por lo que deben ser incorporados mediante la dieta.

Destacan por tratarse de nutrientes que contribuyen a tener el cerebro en buen estado, además de potenciar la buena salud del corazón.

Entre los más importantes, cabe señalar los Omega 3, que se encuentran en alimentos como las sardinas, las semillas de chía, la soja, las semillas de calabaza, las de linaza o los frutos secos, especialmente las nueces.

2- Aguacate

El aguacate es un alimento muy completo, rico en fibra, ácidos grasos esenciales y potasio. Es esencial en nuestra dieta porque no tiene colesterol y es rico en antioxidantes, lo que nos ayuda a evitar el deterioro y a mejorar nuestro rendimiento mental.

3- Brócoli

Esta verdura contiene en abundancia nutrientes extremadamente beneficiosos para el cerebro, como las vitaminas D, K, A, y C, así como ácido fólico, fitonutrientes glucosinolatos, flavonoides, fibra soluble y los minerales calcio, hierro, fósforo y potasio.

4- Los granos enteros

Su principal función es liberar el azúcar en la sangre de una forma más lenta, ayudando a mantener activa la mente. Los más importantes son la quinoa, la pasta integral, el salvado o el arroz integral.

5- Guaraná

Es la planta con mayor contenido en cafeína que se conoce y entre sus componentes se encuentran xantinas, catequinas, flavonoles, taninos y saponinas. Las xantinas actúan sobre el sistema nervioso central con efectos estimulantes y vigorizantes.

6- Pescado azul

Es fuente de fósforo, que forma parte indispensable de las membranas de las neuronas. Por ello, su consumo es importante para garantizar el aporte adecuado.

También destaca por la presencia de Omega 3 que tiene un papel protector frente a la progresión del deterioro cognitivo. Se recomienda consumir, al menos dos veces por semana, atún, salmón, trucha, caballa…

7- Ginko Biloba

Es uno de los mejores remedios naturales para mejorar la oxigenación cerebral, así como de las extremidades. El Ginko es una planta que mejora la circulación del cerebro y por lo tanto potencia la memoria y las capacidades mentales.

Lo podemos empezar a tomar cuando notamos los primeros síntomas de falta de memoria, concentración, etc. Se puede tomar, por ejemplo, en forma de extracto a través de algún complemento alimenticio.

8. Maca

esta raíz andina casi milagrosa aumenta la circulación cerebral, por lo que mejora la memoria y la concentración, además de ser un excelente energizante físico y anímico natural.

Además, la maca es un gran suplemento, ya que contiene proteínas, aminoácidos esenciales, carbohidratos, fibras, vitaminas (B1, B2, B6..), minerales como el hierro, calcio, fósforo, potasio, sodio, zinc.

La podemos conseguir en comprimidos o en polvo.

9. Espino blanco

Es una planta medicinal es ideal para mejorar casos de pérdida de memoria sobre todo en personas de edad avanzada, ya que mejora el riego sanguíneo. Se puede tomar en infusión, a razón de por lo menos tres tacitas diarias, y o bien en extracto.

10. Arándanos

Son unos de los frutos rojos más saludables que existen, es también un buen compañero que mantiene nuestra memoria sana, pues cuenta con antocianinas, un pigmento vegetal que contrarresta los efectos de la edaden el cerebro.

 

Visita los supermercados Oh!MyBio y pregunta por aquellos alimentos que pueden poner a punto tu cerebro de forma equilibrada, así como los suplementos que integren una combinación de varios de ellos para completar y mejorar tu dieta diaria de manera natural.

 

Producto de la semana: Collmar Beauty, un aliado para la piel y el cabello

¿Aún no conoces los beneficios de Collmar Beauty? Te presentamos el producto estrella de la semana dirigido al cuidado de la piel, cabello y uñas.

Que no te engañen. Para lucir una piel radiante y sana no siempre hay que sufrir.

Los ingredientes naturales que tenemos a nuestro alcance pueden ayudarnos a mejorar el aspecto exterior desde nuestro interior, simplemente prestando especial atención a nuestra alimentación y a nuestras prácticas de cuidado facial.

Para ello, os queremos presentar los principales beneficios de un producto desarrollado con Colágeno Marino Hidrolizado, Aceite de Onagra, Aceite de Borraja, Biotina, Acido Hialurónico y Vitamina C: Collmar Beauty de Drasanvi.

Reconocido como Mejor Producto de Nutricosmética de 2017, este complemento alimenticio ayuda a la regeneración celular y al fortalecimiento del cabello y uñas con una toma al día mezclada con agua o zumo, por ejemplo.

De manera paralela, gracias a su formato en crema facial (noche y día) aportarás a la piel la nutrición, luminosidad e hidratación necesaria, además de combatir los signos del envejecimiento prematuro.

Los beneficios del Collmar Beauty para la piel
Los beneficios del Collmar Beauty para la piel

¿Por qué elegir Collmar Beauty?

– Debido a la presencia de Colágeno Marino Hidrolizado (en vez de porcino o bovino) es un complemento de fácil asimilación en nuestro organismo. Además, su atractivo sabor nos permite su consumo con agua o con zumo, por ejemplo.

– El aceite de Onagra y de Borraja regulan el brillo de la dermis y evitan la sequedad, aunque destacan por sus propiedades antioxidantes.

– Junto a los ingredientes ya citados, Collmar Beauty también incluye extracto de granada y remolacha, aliados contra la retención de líquidos y capaces de proteger a las células contra los radicales libres para minimizar las arrugas y las imperfecciones.

Recetas: Tres bizcochos saludables para empezar bien el día

Los bizcochos saludables para mejorar y completar tus desayunos

Nos encanta, pero, a la vez, nos produce muchos remordimientos cuando la comemos. La bollería se ha ganado una mala reputación por su alta cantidad de calorías, que derivan en grasas y azúcares…

Pero… ¿Toda la bollería es mala? ¿Podemos consumirla si queremos realizar una dieta equilibrada? ¿Cuál es la diferencia entre la bollería ecológica y la industrial?

Lo cierto es que también es posible disfrutar de estos placeres culinarios de una manera saludable, siempre y cuando prestemos atención a los ingredientes que contienen.

La principal diferencia entre la bollería industrial y la ecológica reside en la presencia de azúcares, grasas saturadas e hidrogenadas y, cómo no, en su elaboración. La primera suele ser ultraprocesada, mientras que la segunda es más sostenible, natural y, sobre todo, sin colorantes ni conservantes.

Por su parte, la repostería ecológica nos proporciona un aporte nutricional más completo, gracias a la utilización de ingredientes con fibra, vitaminas y minerales. Por no hablar de que su sabor es más auténtico.

Y, para comprobarlo, te proponemos tres recetas muy sanas y fáciles de elaborar de uno de los ‘dulces’ más versátiles para cualquier hora del día: el bizcocho. Ideal para el desayuno, como postre o para la merienda. Toma nota y sorprende a tus familiares y amigos con alguna de estas ideas.

BIZCOCHO DE AVENA Y PLÁTANO

Ingredientes

  • 2 plátanos
  • 120 gr. de copos de avena
  • 1 cucharadita de canela
  • coco rallado
  • 4 huevos ecológicos
  • 2 dátiles
  • 1 puñado de frutos secos crudos (nueces o almendras)

Elaboración

Este bizcocho es muy fácil de elaborar, pues en apenas media hora lo tendrás listo.

Sólo tienes que añadir todos los ingredientes en la batidora y triturar hasta conseguir una masa homogénea. Pon el horno a calentar a unos 180 grados y engrasa un molde con un poco de aceite de oliva o, si lo prefieres, fórralo con papel vegetal para poder desmoldarlo sin problema.

Decóralo con unos frutos secos por encima y hornéalo durante unos 25 minutos. Cuando haya reposado, espolvorea un poco de canela por encima.

BIZCOCHO DE ESPELTA CON MANZANA

Ingredientes

  • 3 vasitos de harina de Espelta Integral Bio
  • 4 huevos
  • 2 vasitos de Azúcar de Caña Integral Bio o Azúcar de Abedul
  • 1 yogur natural
  • 1 vasito de aceite de oliva
  • Ralladura de 1 limón
  • Media cucharadita de canela
  • 3 vasitos de harina de Espelta Integral Bio
  • 1 sobre de levadura
  • 1 vasito de de copos de cereales bio
  • 2 manzana

 Elaboración

Bate los huevos con el azúcar hasta que aumente de volumen y añade el yogur, el aceite, la ralladura de limón y la canela hasta conseguir una masa espesa.

Mezcla la harina con la levadura y los cereales y échalo a la masa anterior. Utiliza la batidora para conseguir que la harina se integre con todos los ingredientes.

Corta las manzana de dos maneras diferentes: en trocitos muy pequeños y en rodajas muy finitas. Añade los cubitos a la masa antes de ponerla en el molde y deja las rodajas para adornar por encima, junto a un puñado de cereales. Por último, hornea durante media hora.

BIZCOCHO VEGANO DE LIMÓN CON SOJA

Ingredientes

  • 250 ml de leche de soja
  • 400 gr de harina integral
  • 150 gr. de azúcar de coco
  • 1 cucharada de canela
  • 1/2 de bicarbonato
  • 125 ml de aceite de coco
  • Ralladura de un limón
  • 1 cucharaditas de levadura
  • Almendra laminada y coco rallado
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 cucharada de maicena

Elaboración

Mezcla todos los ingredientes secos en un bol y vete añadiendo los líquidos mientras vas mezclando. Primero la bebida vegetal, luego el aceite, la esencia de vainilla y la ralladura de limón.

Echa toda la masa a un molde, previamente untado con un poco de aceite o tapado con papel vegetal, y decora con el coco y la almendra laminada. Después, mételo en el horno durante unos 30 minutos a 180 grados.

 

 

 

Cacao puro y chocolate… ¿Son lo mismo?

¿Sabías que el cacao puro es bueno para el corazón, la depresión, el asma, la piel seca, los dolores musculares o la retención de líquidos?

Para hablar de los beneficios del cacao puro, lo primero que debemos hacer es desmontar esa creencia popular de que el cacao y el chocolate son lo mismo.

Es cierto que comparten la materia prima, pero su elaboración les aporta la mayoría de sus diferencias.

Concretamente, el chocolate se elabora a partir de cacao puro, pero se mezcla con manteca de cacao, frutos secos, azúcares refinados y, a veces, con leche, entre otros ingredientes. Esto hace que se convierta en un alimento rico en calorías, por lo que no se debe abusar de él a diario.

Por el contrario, el cacao puro es un alimento que aporta energía y posee una alta cantidad de minerales, vitaminas y antioxidantes naturales. Es considerado como un superalimento y contiene grandes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. La principal diferencia con el chocolate es la ausencia de manteca de cacao.

Para poder beneficiarnos de manera saludable del chocolate hemos de prestar especial atención al porcentaje de cacao que contiene. Como mínimo, ha de estar por encima del 70%.

De no ser así, estaremos ante un producto más dulce de lo normal y fuente de grasas para el organismo. Recuerda que el cacao puro en polvo desgrasado y sin azúcar, además, tiene un sabor bastante amargo, por lo que al paladar tampoco se le podrá engañar.

Tipos de cacao

Puro y desgrasado:

Ha sufrido un proceso en el que se elimina la grasa natural que contiene o al menos una gran parte. El cacao puro desgrasado tiene propiedades parecidas al natural y es bajo en grasa.  Su presentación es en polvo.

Ecológico:

El cultivo del árbol de Theobroma cacao puede realizarse de diferentes formas y estas dar una producción de semillas y frutos con distintas calidades. La más sana es la que se hace con medios naturales, sin químicos ni abonos que pueden dañar la salud humana al aparecer restos de los productos añadidos.

El cacao puro ecológico tiene un sabor característico, es respetuoso con la naturaleza, la flora y la fauna del lugar donde es cultivado. Como la planta theobroma no es fumigada con pesticidas adquiere todo su sabor natural, sin sensación metálica o que produzca picor en el paladar. Los aromas son suaves y deliciosos.

Sin azúcar:

No ha sido manipulado con calor, tostado y procesos industriales similares, en los que se puedan perder antioxidantes y nutrientes. La característica que mantiene es que conserva todas sus propiedades intactas. El cacao puro sin azúcar no lleva añadidos y mantiene el sabor original. Así, después de comerlo notas cierto sabor amargo en el paladar.

Propiedades y beneficios del cacao puro

  • Activador del sistema nervioso central.
  • Proporciona energía
  • Estimulador del estado de ánimo: reduce la irritabilidad y la ansiedad.
  • Mejora la digestión y la producción de jugos gástricos.
  • Aporta fibra agilizando el tránsito intestinal.
  • Aumenta la segregación de endorfinas.
  • Reduce el estreñimiento.
  • Es bueno contra el envejecimiento de la piel, el cabello y los órganos internos por su alto contenido en antioxidantes.
  • Tiene beneficios frente a los estados de cansancio.
  • Fomenta la salud cardiovascular.

Cuando el cacao es puro 100% también favorece la salud cardiovascular y participa activamente en el funcionamiento del organismo. A diferencia de otros ácidos grasos saturados, el ácido esteárico que contiene el cacao no modifica el nivel de colesterol HDL (bueno), pero ayuda a eliminar el exceso del  colesterol LDL (malo).

Es un alimento con poco contenido en grasas naturales, así que si te preocupa si el cacao puro engorda; podemos destacar que unos 100 gramos rondan las 330 kcal. Depende de la cantidad exacta que consumas y la pureza, claro está, pero lo que realmente incrementa las calorías es la manteca de cacao y el azúcar que incluyen algunos chocolates para suprimir el porcentaje de cacao.

Cabe destacar que su alto contenido en antioxidantes y antiinflamatorios; ayudan a proteger el organismo frente a los radicales libres considerados los responsables del proceso del envejecimiento y de la aparición de algunas enfermedades.

A TENER EN CUENTA: Una taza de cacao puro desgrasado aporta más antioxidantes que el té, los arándanos, el açai o las bayas de goyi De esta manera, su consumo (mínimo 70% de cacao) nos ayudará a mantener la circulación, aliviar las alergias o mantener una piel hidratada.

Recetas: 3 cremas calientes para combatir el frío

Tres recetas para este otoño: crema de calabaza y lentejas rojas con curry, crema de lombarda y manzana y crema de quinoa.

Además de ser platos muy recurrentes, las cremas son una de las alternativas más eficaces contra el frío, junto con los caldos, sopas y bebidas calientes, debido a que suben nuestra temperatura corporal y se convierten en un gran aliado para recuperar la energía cuando nuestro sistema inmune se encuentra en horas bajas.

No obstante, la peculiaridad de la mayoría de las cremas es que se pueden tomar frías y calientes, por lo están especialmente recomendadas para seguir una dieta equilibrada y libre de grasas. Uno de los principales secretos para elaborar una deliciosa crema es contar con frutas y verduras ecológicas, que nos permitan disfrutar del verdadero sabor de cada alimento, de manera natural, sin la necesidad de enmascararlo con otros productos o condimentos.

Tratándose de un plato apto para toda la familia y para cualquier época del año, toca ser original y apostar por mezclas que incluyan alimentos nutricionalmente interesantes y que no nos obliguen a estar demasiado tiempo en la cocina. En esta ocasión, te ofrecemos tres propuestas calientes con las frutas y verduras de temporada para aprovechar su mejor momento de maduración.

 

CREMA DE CALABAZA Y LENTEJAS ROJAS AL CURRY

Sin duda, la calabaza no puede faltar en otoño, dado que es una de las verduras que más beneficios aporta en esta época del año, entre los que destaca su poder antioxidante y sus anti-radicales libres, además de su aporte en vitamina A y carotenos. Por otro lado, se trata de una verdura que casa a la perfección con las lentejas rojas y el sabor del curry potenciando, además, el resultado visual.

INGREDIENTES

  • Calabaza (1 kg)
  • Lentejas rojas (200 gr)
  • Caldo de verduras (1-1,5 litro)
  • Jengibre (2 gr)
  • Un yogur natural
  • 1 cebolla
  • Ajo en polvo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Semillas de sésamo
  • Nata líquida
  • Curry molido (2 gr)
  • Cilantro freso

 

ELABORACIÓN

Pocha la cebolla en una cazuela durante unos diez minutos y corta la calabaza en dado regulares (retirando las pipas y las hebras del interior). Cuando la cebolla esté pochada, añade el curry, el jengibre rallado y el ajo en polvo y remueve.

Después, incorpora las lentejas rojas y la calabaza y mezcla bien. Pasados unos minutos échale el caldo de verduras y deja cocer durante unos 20 minutos. Si utilizas una olla a presión bastará con unos 10 minutos. El último paso, y también uno de los más importantes, es el de triturar todo. Utiliza un yogur natural para que le de más cremosidad al plato. A la hora

 

CREMA DE LOMBARDA CON MANZANA

Esta es una receta que nos encanta, además de por su sabor, por su original color. Para los niños es una apuesta segura, con la que seguro que triunfarás.

INGREDIENTES

  • Medio kilo de lombarda
  • 1 litro de caldo de pollo
  • 1 manzana
  • 100 gr de cebolla
  • Una cucharada de jengibre
  • 4 ajos negros
  • picatostes
  • Aceite, sal y pimienta

 

ELABORACIÓN

Trocea todos los ingredientes y ponlos a cocer en una olla junto con el jengibre molido. Después, añade el caldo y deja cocinar a fuego lento unos 20 minutos. Al igual que en la anterior receta, si utilizas la olla a presión bastará con unos diez minutos.

El siguiente paso será colar la preparación para separar el caldo de las cocción, aunque a la hora de triturar la fruta y la verdura deberás utilizar la mitad de ese caldo. Vete añadiendo el resto hasta que consigas la textura que deseas.

Si quieres darle un toque crujiente a la receta, añade trocitos de manzana y/o picatostes.

 

CREMA DE QUINOA

Ideal para los días fríos, dado que se trata de uno de los alimentos más completos. Aunque muchos creen que la quinoa es un cereal, no es así, se trata de una semilla. Es perfecta para celiacos y diabéticos. Y contiene una importante cantidad de vitaminas, minerales y proteínas.

  • 1 taza de quinoa cocinada
  • 1 manojo de espinacas
  • Medio litro de caldo de verduras
  • 1 cebolla
  • 2 tazas de leche desnatada o bebida vegetal de quinoa
  • Aceite, sal y pimienta

 

ELABORACIÓN

Primero pocha la cebolla y agrega la quinoa cocinada y las hojas de espinacas previamente cocidas. Echa sal y pimienta al gusto. Cubre los ingredientes con caldo vegetal y deja cocer durante unos 20 minutos. Después, deja enfriar la mezcla y tritura todo muy bien.

El último paso será devolver la mezcla a la cazuela y añadir la leche o la bebida vegetal para conseguir una textura más cremosa. Con diez minutos más al fuego será suficiente.

 

 

 

¿Cuántas veces por semana debemos comer legumbres?

O las amas o las odias, pero siempre las acabas comiendo. ¿El motivo? Sabemos que son uno de los alimentos más saludables que debemos incluir en nuestra dieta y a los que no debemos renunciar.
O, por lo menos, así nos lo han enseñado desde bien pequeñitos.

¿Quién no recuerda a su abuela repitiendo: “Cómete todas las lentejas, que te aportan mucho hierro”… Y así una y otra vez hasta que vamos cumpliendo años y aquel plato que siempre intentabas evitar ahora se ha convertido en uno de tus favoritos.

No obstante, y a pesar de que son uno de los alimentos más importantes de la dieta mediterránea, la falta de tiempo se convierte en una excusa de muchos para no incluir las legumbres en su alimentación. Un error que se acaba pagando caro, porque los minutos dedicados a su preparación no son tal en comparación con la cantidad de beneficios que su consumo aporta a nuestro organismo.

La pregunta es: ¿Cuántas veces a la semana deberíamos comer legumbres? ¿Con una sería suficiente?

Lo cierto es que no. Los expertos en nutrición recomiendan consumir entre dos y cuatro raciones a la semana. Incluso, los que llevan una alimentación vegetariana pueden ampliar la periodicidad hasta cinco veces.

Lo peor es que existen diversas encuestas y publicaciones que concluyen que más de la mitad de los españoles solo toma legumbres tres veces mes.

Y, siendo así, ¿qué beneficios nos estamos perdiendo?

  1. Son un alimento muy nutritivo que aporta energía y vitalidad
  2. Evitan la retención de líquidos y contienen una gran cantidad de Vitaminas.
  3. Son una fuente importante de minerales. A través de ellas, el cuerpo recibirá calcio, yodo, zinc, fósforo, potasio, hierro, cobre y magnesio, estimulando las enzimas para una adecuada digestión y pigmentación de la piel.
  4. También incluyen una importante cantidad de ácido fólico, recomendado sobre todo para las mujeres.
  5. Comer legumbres colabora con el adecuado funcionamiento intestinal gracias a su alta presencia de fibra, lo que evitará el estreñimiento. Además, al ingerirlas, el proceso digestivo se hace más lento y la persona se siente saciada rápidamente.
  6. Por otro lado, son un alimento recomendado para reducir los niveles de colesterol malo (LDL).
  7. Las proteínas que contienen fomentan el control de la presión arterial alta y en consecuencia protegen la salud del corazón.
  8. Regulan el sistema nervioso, evitando el estrés y la ansiedad.
  9. Apenas tienen grasa. Las cantidades de lípidos de las legumbres son prácticamente insignificantes, y además corresponden a ácidos grasos poliinsaturados o grasa buena.
  10. Están libres de gluten, por lo que son un alimento perfecto para las personas que tienen problemas de celiaquía.

Cómo incluir las legumbres en diferentes platos diarios

A nadie le gusta repetir menú todos los días, por lo que queremos mostrarte algunas ideas muy sencillas para que incluyas las legumbres en tus platos varias veces a la semana sin tener la sensación de que tu alimentación es monótona.

Hummus o crema fría de garbanzos: Puedes consumirlo como aperitivo, en la cena o, incluso, para picar algo saludable entre horas.
Cremas de verduras y legumbres: Con la llegada del frío podemos apostar por este tipo de platos calientes para acabar el día. Es una buena forma de incluirlas en la dieta para aquellas personas a las que no les gustan demasiado.

Ensaladas: En la variedad está el gusto. Las lentejas, los garbanzos o las alubias, entre otros, pueden combinarse con aquellos alimentos que más te gusten, como el tomate, el maíz, el aguacate…

Dulces: Las legumbres cocidas y trituradas también sirven para sustituir a las harinas a la hora de elaborar pasteles. Su sabor se puede disimular con canela o jengibre y el resultado será más delicioso de lo que imaginas.

Algunos trucos de cocinado…

  • La proporción de agua y de legumbres debe ser de 3 partes de agua por 1 de legumbre. Se recomienda dejar hervir 5-10 minutos a fuego rápido y sin tapar. Retirar la espuma que sale en este tiempo ya que no es buena.
  • Añadir la sal al final de la cocción para evitar que se despellejen. Si se utiliza caldo para cocinarlas, quizás ni la precisen.
  • La pared de las legumbres es muy impermeable por lo que es importante hidratarlas para reducir el tiempo de cocción y mejorar el resultado. Lo ideal son doce horas en remojo (la lenteja no precisa tanto tiempo).
  • Las alubias y las lentejas comienzan a cocinarse con agua fría, los garbanzos con agua caliente.

¿Sabías qué…?

La soja, el altramuz, los guisantes, la algarroba y el cacahuete también son legumbres.

Aunque deben de ser consumidos con más moderación que el resto de las legumbres (una o dos veces por semana), los cacahuetes y los altramuces resultan muy provechosos por el alto nivel de grasas monoinsaturadas y proteínas que contienen, además de fibra. Se trata de alimentos aptos para celíacos y ayudan a reducir el nivel de colesterol en sangre.

En el caso de la algarroba, solo se utiliza para elaborar harina.

Infografía de la FAO sobre los beneficios de las legumbres.
Infografía de la FAO sobre los beneficios de las legumbres.

 

Recetas: Granada de primero, de segundo y de postre

El importante valor nutricional de la granada la ha convertido en un ingrediente perfecto para numerosos platos otoñales. Además de aportar gran sabor y color a cualquier tipo de ensalada con sus refrescantes y crocantes semillas, esta fruta originaria de Irán ha comenzado a ser considerada como un superalimento por su alto valor antioxidante (3 veces más que el té verde o los arándanos), lo que influye en la mejoría del aspecto de la piel.

La granada es perfecta para hacer frente a estados gripales por su gran contenido en Vitamina C y previene la retención de líquidos, porque está compuesta por un 80% de agua.

Por último, entre otros beneficios, cabe destacar que es una buenísima fuente de fibra y un aliado contra los problemas de inflamaciones, sobre todo si la tomas en zumo.

Para que lo puedas comprobar por ti mismo, te sugerimos varias recetas muy saludables con las que no renunciar a las propiedades de esta fruta.

 

PARA ENTRAR EN CALOR: CREMA DE CALABACÍN Y GRANADA

Ingredientes

  • 1 calabacín
  • 1 puerro
  • 3 boniatos
  • 1 granada
  • 1 cucharada de jenjibre molido
  • Una pizca de canela
  • 1 cucharada de cúrcuma
  • Sal y aceite de oliva virgen extra

Elaboración

Pela y corta el puerro (sin las capas exteriores), el calabacín y los boniatos y pon a rehogar en una cazuela con un poco de aceite. Después, añade las especias y los granos de la granada, reservando unos pocos para el momento de servir.

Por último, incorpora el agua hasta tapar toda la mezcla y deja al fuego durante unos 20 minutos, aproximadamente. Después, tritura todo para conseguir la crema final. Si crees que está muy espesa, añádele un poco de leche.

PARA EL FIN DE SEMANA: BERENJENAS ASADAS CON SALSA DE YOGUR Y GRANADA

Ingredientes

  • 1 granada
  • 2 berenjenas
  • Sal y pimienta
  • 1 cucharada de tomillo
  • Aceite

Para la salsa:

  • 200 g de yogur griego
  • Aceite de oliva
  • Un diente de ajo o ajo en polvo

Elaboración

Parte las berenjenas a la mitad y haz tres cortes longitudinales sin llegar a cortar la piel. Haz lo mismo, pero del lado contrario para crear cortes en forma de diamante.

A continuación, pon a precalentar el horno (180-200 grados) y echa por encima de las berenjenas un chorrito de aceite de oliva para, posteriormente, salpimentar y echar el tomillo. Mientras horneas las berenjenas durante unos 40 minutos, bate el yogur con los granos de las granada y un poco de ajo y aceite.

Será la salsa que echemos por encima al plato cuando lo sirvamos. Si quieres, también puedes decorarlo con unos granos más para darle color.

UN POSTRE BAJO EN CALORÍAS: MOUSSE DE GRANADA Y COCO

Ingredientes

  • 3 granadas (dependiendo del tamaño)
  • 3 cucharadas de polvo de gelatina
  • 4-5 cucharadas de miel
  • 2 tazas de leche de coco
  • 1 pizca de extracto de vainilla

Elaboración

Pela las granadas y reserva los granos de una de ellas. Los otros, exprímelos hasta conseguir llenar dos tazas de zumo de granada. Coge el jugo de la mitad de una de las tazas y mézclalo con la gelatina.

En otro recipiente, mezcla el zumo restante con la miel y déjalo hervir para después añadir a la gelatina que habías reservados. Remueve hasta que se disuelva toda la gelatina. Pasados unos minutos, vuelve a poner todo al fuego en una cazuela hasta que hierva y deja enfriar a temperatura ambiente.

Por último, añade la leche de coco y el extracto de vainilla y deja en la nevera una hora para que espese. Si quieres servirlo de manera individual, este será el momento, porque es aconsejable mantenerlo en la nevera unas cuatro horas más antes de poder degustarlo.