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¡Este Halloween, querrás que te den muchas calabazas!

Si hay algo que nos enamora del otoño son sus alimentos de temporada: setas, castañas, higos y, uno de nuestros favoritos: la calabaza.

No cabe duda que este producto, además de muy beneficioso para la salud, se ha vuelto extremadamente popular gracias a la famosa celebración de Halloween, que tiene lugar cada 31 de octubre. Pero… ¿Cuál es el origen de esta tradición? Y, lo más importante: ¿Por qué se utilizan calabazas para conmemorarla?

La también conocida como ‘Noche de Brujas’ o ‘Noche de Muertos’ está vinculada a la celebración celta del Samhaín (evento que anunciaba el final de las cosechas) y la festividad cristiana del Día de Todos los Santos, celebrada por los católicos cada 1 de noviembre.

Precisamente, en su origen era considerada como una festividad secular con gran trasfondo religioso, debido a que los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de esta tradición a América del Norte durante la Gran Hambruna Irlandesa (sobre el año 1840). Samhaín era el señor de la muerte y su nombre significa literalmente «el fin del verano».

El miedo a la muerte por parte de la mayoría de los católicos, testigos de la epidemia de la peste bubónica en casi toda Europa, desembocó en la celebración de misas y rituales para honrar a los fallecidos, dando lugar, años después a la costumbre de disfrazarse de fantasmas, vampiros, zombies o personajes de ultratumba…

Sin embargo, habrá que esperar unos años más, hasta 1860, para empezar a hablar del protagonismo de la calabaza en esta actual fiesta internacional.

El simbolismo de la calabaza en Halloween

Cuenta la leyenda que en la segunda mitad del siglo XIX un tacaño y pendenciero irlandés, de nombre Jack, tuvo la mala suerte de encontrarse con el demonio en una taberna en la Noche de Halloween. Éste le prometió su alma al diablo a cambio de una bebida. El diablo se transformó en moneda para poder pagar al tabernero, pero Jack se adelantó y guardó la moneda en el bolsillo.

Debido a que Jack tenía un crucifijo en la cartera, el diablo no pudo volver a su forma original, por lo que llegó a otro acuerdo con él: no lo dejaría salir hasta que le prometiera que no le pediría su alma hasta dentro de diez años.

Pasado ese tiempo, Jack y el diablo se volvieron a reunir, pero antes de eso el hombre le preguntó al diablo si le podía acercar una manzana que estaba en el árbol de enfrente. Cuando se subió a la copa, Jack aprovechó para tallar a toda prisa una cruz en el tronco, volviendo a librarse de perder su alma. Para que el diablo pudiera bajar le hizo prometer que jamás le pediría su alma.

Jack murió años más tarde, pero no pudo entrar en el cielo porque durante su vida había sido un pecador. Tampoco pudo quedarse en el infierno, porque el diablo no podía reclamar su alma. La única opción era volver por donde había venido. Pero el camino de regreso al mundo de los vivos era oscuro y el viento no le dejaba ver nada, así que el diablo le dio un carbón encendido para que lo guiará y Jack lo metió dentro de un nabo que iba comiendo para que no se apagara mientras caminaba entre tinieblas.

De ahí que, posteriormente, los celtas ahuecaran nabos y pusieran carbón dentro de ellos para colocarlos en las tumbas y alumbrar el camino de los difuntos hacia el mundo de los vivos y, también, para ahuyentar los malos espíritus. Pasado el tiempo, los irlandeses llegaron a América y descubrieron que las calabazas eran más grandes y fáciles de ahuecar. Lo que dio lugar a los ‘Jack-o-lantern’ (el tenebroso candil de Jack).

Hoy en día, el tallado de las calabazas o Jack o’ Lantern se ha vuelto muy elaborado y se realizan competencias artísticas como parte de la festividad de Halloween.

¿Cómo decorar una calabaza?

La noche más terrorífica del año se acerca y las calabazas no pueden faltar en la decoración de tu casa, de tu lugar de trabajo o de la fiesta que tienes entre manos.

Necesitas:

  • Una calabaza
  • Un cuchillo de sierra
  • Velas
  • Rotulador de color negro
  • Pintura

Proceso:

Antes de empezar, debes lavar bien la calabaza y limpiarla con un paño seco. Después, realiza un corte en la parte de arriba para ver su interior. Una vez hecho, quítale toda la carne con una cuchara eintenta dejar el fondo lo más liso que puedas para que la vela se pueda sujetar. También puedes optar por poner film transparente en la parte que no tenga agujeros y llenarla de alguna sorpresa culinaria (siempre envuelta).

Coge un rotulador y dibuja unos ojos, la nariz y una boca y corta las marcas del contorno. Varía las formas de la cara para que sean más terroríficas y, si apenas tienes tiempo para decorarlas, coge un rotulador negro y pintura y elabora tu diseño sin necesidad de vaciarla.

¿Cómo decorar tu calabaza?
¿Cómo decorar tu calabaza?

¿Y qué hacemos con toda la carne de la calabaza?

No te preocupes. Decorar tu entorno con calabazas puede ser más económico y sabroso de lo que imaginas, porque podrás confeccionar tú mismo los adornos de Halloween y preparar unas deliciosas recetas con toda carne que saques del interior.

Debes tener en cuenta que la calabaza destaca porque posee un bajo aporte de calorías; mientras que su alto contenido en agua y en fibra las hacen ideales, precisamente, no sólo para aquellas personas que sigan una dieta de adelgazamiento, sino para los que sufren de retención de líquidos o de estreñimiento.

HUMMUS DE CALABAZA

  • 250 gr de garbanzos cocidos
  • 1 calabaza
  • Medio ajo
  • 1 puñado de semillas de sésamo (o un par de cucharadas de tahini).
  • Aceite de oliva
  • Zumo de limón
  • Pimienta y sal

Sólo debes triturar todos los ingredientes hasta conseguir una masa homogénea y espesa.

FUDGE DE CALABAZA

  • 1 taza de calabaza cruda, cortada en dados (175 g)
  • 1/4 taza de aceite de coco (55 g)
  • 1/2 taza de mantequilla de almendras (125 g)
  • 1/2 taza de leche de oco (114 g)
  • 20 dátiles
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1/8 cucharadita de nuez moscada en polvo
  • 1/8 cucharadita de jengibre en polvo

Mezcla todos los ingredientes y echa el resultado en un recipiente para el horno. Guarda la mezcla en el congelador durante un mínimo de 3 horas y, después, trocéalo. Para decorarlo, nada mejor que semillas y frutos secos.

CHIPS DE CALABAZA CON HIERBAS

  • 1 calabaza
  • sal y pimienta
  • Aceite de oliva
  • Especias al gusto

Dale forma a la carne de la calabaza, bien sea en palitos o en chips (muy finitas). Pon a calentar el horno a 180 grados y distribuye las patatas en una bandeja con papel vegetal y vierte un chorrito de aceite. Las tendrás listas en 10 minutos. Después, aliña con pimienta y especias a tu gusto.

Si estas recetas te han parecido poco, te invitamos a que sigas atento a nuestro blog durante los próximos días para descubrir las mejores ideas para preparar una merienda de Halloween bio, apta para niños y adultos con alergias alimentarias y, sobre todo, con propuestas muy terroríficas. ¡No te lo pierdas!

Prepara tu despensa para el otoño y protege tus defensas

Así es. Aunque nuestra mente aún no esté tan concienciada como nuestro cuerpo, ya ha comenzado oficialmente el otoño.

Los días se acortan, bajan las temperaturas y vuelven las rutinas, algo que puede afectar de manera directa a nuestro estado de ánimo y a nuestro cuerpo.

Pero… ¡cuidado! Nuestro organismo es muy sabio y los cambios también requieren de una preparación para no caer enfermos, porque al igual que hacemos con el armario, nuestra despensa también debe mudar, casi, por completo para dar prioridad a nuestras defensas y a nuestra energía.

Cualquier dieta en otoño tiene que ser capaz de contrarrestar el desgaste físico y mental, y nada mejor que los alimentos de temporada para conseguirlo. La naturaleza es sabia y en esta época nos da productos con menos cantidad de agua, pero más cítricos y ricos en vitaminas.

¿Qué es lo que no debe faltar en tus menús de otoño?

FRUTOS SECOS: Principalmente, nueces, almendras y pistacho tostado porque son ricos en fibras, proteínas y tienen una potente acción antioxidante. Además, su acción positiva sobre las grasas saturadas protege de la enfermedad cardiovascular. Eso sí, debes ingerirlos en pequeñas cantidades para no abusar de las calorías que requiere una dieta equilibrada.

MANZANAS: Junto a las uvas, kiwis y peras son las principales frutas de temporada. Son ricas en vitaminas y un aliado contra el estreñimiento, un problema muy común en esta época del año. Como mínimo, debes consumir una manzana al día.

CASTAÑAS: Un otoño sin castañas…¡No es otoño!. Y no sólo como tradición, sino porque se trata de un alimento que te ayuda a combatir el cansancio y a aumentar los niveles de energía por su presencia de vitaminas del grupo B. Lo mejor es tiene menos calorías que la mayoría de frutos secos.

CEREALES y PAN INTEGRALES: Conservan toda su riqueza porque no sufre procesos de refinamiento donde se pierden muchos nutrientes como el hierro o la vitamina B, que se encuentran en la cáscara de los granos. Por otro lado, tienen una alto contenido de fibra. Su consumo habitual mejoran el tránsito intestinal y el estreñimiento. Por ejemplo, el arroz integral es un alimento básico, muy energético y digestivo. Por su parte, el pan integral tiene las mismas calorías que el pan blanco, pero aporta tres veces más fibra.
CALABAZA: Tiene una fina textura y un sabor sutil que le permite adaptarse a cualquier menú. Debido al grueso de su piel se conserva muy bien durante meses. Entre los beneficios para la salud hay que destacar su contenido en ácidos grasos Omega 3 y que es un alimento rico en vitamina A.
SETAS y CHAMPIÑONES: Ricos en proteínas, vitaminas y minerales. Destacan por ser unos alimentos perfectos para reforzar el sistema inmunitario y proteger del frío. En este grupo de alimentos, también se recomienda consumir reishi y shitake, denominados como Superalimentos, gracias a que aumentan nuestras defensas.

LENTEJAS Y GARBANZOS: Las legumbres que mejoran nuestro sistema digestivo son, principalmente, los garbanzos y las lentejas pardinas. Ambos producen una sensación de satisfacción y bienestar digestivo. Lo mejor es combinarlas con algún cereal, donde la proporción de este último sea bastante más grande, por ejemplo 70% de arroz y 30% de garbanzos para reducir la sensación de hinchazón o gases, así como separarlo de productos animales (carne, chorizo…). En este sentido, consumir legumbres ecológicas nos segura ingerir un producto que mantiene todos sus nutrientes y está libre de conservantes y colorantes.

BRÓCOLI, COLIFLOR Y ROMANESCO: Son los sustitutos perfectos de pastas, arroces y harinas. Tienen un perfil muy completo, ya que posee muy pocas calorías, pero contienen gran parte de las vitaminas y minerales que nuestro organismo necesita a diario. Ideales para una buena digestión, así como para lograr una sensación de saciedad.

CHOCOLATE NEGRO PURO: Puede ayudar a combatir los síntomas de la fatiga crónica, ya que se cree que su consumo ayuda mejorar la acción de los neurotransmisores, como la serotonina. El cacao promueve la buena circulación sanguínea y es rico en antioxidantes. Por ejemplo, el cacao puro desgrasado, perfecto para incluir en el desayuno, beneficia el tránsito intestinal y contiene propiedades estimulantes contra la ansiedad.

JALEA REAL: Si hay un reconstituyente por excelencia para cualquier época del año, pero sobre todo para el otoño, ese es la Jalea Real. Su ingesta refuerza el sistema inmunológico y está recomendada para personas de cualquier edad. Es un gran aliado contra el frío y también cumple una función antiséptica en el caso de contraer gripes y catarros. Además, está presente en multitud de complementos alimenticios para el fácil consumo diario.

A nivel general, también es tiempo de infusiones después de las comidas, compotas de frutas, caldos y carne blanca. Así como de cocciones a presión, estofados o elaboraciones al horno.