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La alimentación macrobiótica… ¿Dieta restrictiva o filosofía de vida saludable?

Hablar de la alimentación macrobiótica lleva a muchas personas a pensar de manera errónea en un tipo de dieta restrictiva o carente de nutrientes. Sin embargo, cada vez son más los consumidores que se interesan en conocer en profundidad las claves de este estilo de vida saludable que persigue el equilibrio entre lo natural y lo sano.

¿Pero… qué es la alimentación macrobiótica?

Lo primero que debes saber es que tiene su origen en Japón y está basada en la filosofía oriental de la armonía entre el yin y el yan, o lo que viene siendo lo mismo aplicado a la alimentación… “la búsqueda entre lo que comemos y lo que somos (cuerpo y mente)”. Así, los que deciden convertirse en macrobióticos apuestan por una dieta equilibrada, sencilla, dinámica y satisfactoria a nivel físico y emocional. Es más, se habla de que con los alimentos macrobióticos existe una recuperación de sabores y texturas auténticos, porque está regida por el consumo de productos ecológicos, cultivados en proximidad y de temporada, nunca procesados químicamente.

‘Somos lo que comemos’

Los principales productos que rigen esta alimentación, que cuenta cada vez con más adeptos, son los cereales integrales, las legumbres, semillas y algas (como wakame, agar agar, nori, hiziki, kombu…), evitando en todo momento los alimentos que contienen tóxicos y que sean procesados o refinados. Además, gracias a su bajo contenido en grasas favorece al proceso digestivo. Eso sí, debes tener en cuenta que la dieta macrobiótica no está pensada sólo para adelgazar, sino para comer de una manera más sana.
Es recomendable evitar las carnes rojas, las grasas animales, los azúcares, las frutas tropicales o todos aquellos productos con conservantes y colorantes, principalmente. Y es que las cocciones y las preparaciones se realizan respetando las propiedades particulares de cada alimento.

Desde Arame hasta Kuzu

Algunos ejemplos más populares dentro de la alimentación macrobiótica son el kuzu, los copos de alga de nori o la sopa instantánea de miso. En la medicina china, por ejemplo, el kuzu ayuda a combatir los síntomas de menopausia, los resfriados con fiebre o la tos.
Si ya llevas una vida macrobiótica o te interesa probar alguno de sus productos, ya puedes hacerte con ellos en Oh!MyBio, donde encontrarás una amplia variedad de propuestas saludables y ecológicas que te ayudarán a cuidarte y que las culturas orientales denominan como “alimentación inteligente”

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