Aceite ecológico, una apuesta segura por la salud y la belleza

¿Aceite ecológico o convencional? Conoce las diferencias…

 

Nadie puede negar que el aceite es uno de los alimentos más importantes de nuestra dieta y el que más presente está en cada una de las comidas que realizamos a diario, de ahí que también se le conozca como el ‘Oro líquido’ de la gastronomía.

Por este motivo, cada vez hay más consumidores que apuestan por incluir en su cesta de la compra aceite ecológico sustituyéndolo por el convencional, pero… ¿Realmente conocemos las diferencias entre uno u otro?

¿Cuáles son las ventajas del aceite ecológico frente al convencional?

La primera ventaja del aceite ecológico frente al convencional es muy clara: Es más beneficioso para la salud y para el Medio Ambiente. Te contamos el porqué a continuación.

El aceite de oliva ecológico se elabora a través de una serie de procesos de extracción en frío combinados con técnicas que lo liberan del uso de productos químicos en su composición. Por tanto, estamos hablando de un aceite 100% orgánico, beneficioso para la salud y mucho más respetuoso para el entorno en el que vivimos.

 

El hecho de estar libre de pesticidas u otros productos químicos aporta al aceite de oliva ecológico la seguridad de poder librarnos de numerosos agentes dañinos para nuestro organismo.

Por otro lado, tendremos ante nosotros un aceite que, para ser ecológico y conseguir el certificado, debe cumplir con multitud de exigencias y constantes controles en el campo y en las almazarras para garantizar que no han sido utilizados productos químicos en su proceso de producción, un plus de confianza para nuestra dieta.

Debido al tratamiento de extracción en frío, las olivas sanas son recogidas siempre del árbol, nunca del suelo, y en su justo punto de maduración. Además, se muelen el mismo día que son recogidas para que el agua que posee la aceituna no se oxide y se reduzca su calidad.

 

Principales beneficios del aceite de oliva ecológico

Para entender mejor las propiedades del aceite ecológico hemos destacado cuatro principales beneficios de su consumo fácilmente comprobables en nuestro día a día.

  • Sabor puro: Debido a su proceso de extracción y a que su recolección y molturación se realizan el mismo día, el aceite ecológico conserva intactas todas las propiedades de la aceituna, incluyendo la intensidad de su sabor aromático.
  • Natural: El aceite ecológico es zumo de aceituna 100%. Su cultivo está alejado de elementos externos y artificiales que puedan modificar el resultado.
  • Trazabilidad garantizada: Gracias a los controles de calidad a los que está sometido la agricultura ecológica. Si no cumple con las exigencias no hay certificado. Por lo tanto, sabremos que estamos consumiendo un aceite ecológico si la botella lleva el logotipo y el sistema de etiquetado ‘eco’.
  • Respetuoso con el Medio Ambiente: Además de los beneficios para nuestra salud, el consumo y la producción de aceite ecológico produce el mínimo impacto ambiental porque no utiliza ningún tipo de químico en su proceso de elaboración y aprovecha al máximo los recursos naturales.

Tipos de aceites ecológicos

Además del de oliva, existen multitud de aceites ecológicos con interesantes propiedades para nuestra salud y que pueden aportar a nuestros platos un toque de sabor y nutrientes muy diferente al que estamos acostumbrados.

Probablemente, no hayas oído hablar de muchos de ellos, por eso queremos hacerte una pequeña lista con algunos de nuestros favoritos.

  • Aceite de coco: Es uno de los mejores nutrientes naturales para el cabello y la piel, además de favorecer la digestión.
  • Aceite de lino: Se extrae de las semillas de lino y, gracias a su aporte de Omega 3, ayuda a combatir el estreñimiento, a reforzar el sistema inmune, a reducir el estrés o a prevenir la hipertensión, entre otras cosas.
  • Aceite de Cartamo: Mejora la función del sistema cardiovascular y del sistema inmunológico, siendo un aliado para bajar de peso. Sus efectos beneficiosos se deben a la gran cantidad de nutrientes y a su contenido de ácidos grasos del tipo Omega.
  • Aceite de Sésamo: Muy rico en cuanto a propiedades nutricionales y antioxidantes. Recomendable para mejorar la memoria y calmar los nervios. También conocido como aceite de ajonjolí, este alimento se obtiene a partir de las semillas de sésamo y mediante un proceso de primera presión en frío. Sus componentes (proteína vegetal, ácidos grasos esenciales y vitaminas y minerales) le confieren propiedades antioxidantes, hidratantes y emulgentes.
  • Aceite de  Aguacate: Su uso cosmético es tan importante como el culinario. Mezclado con huevo ayuda a reparar uñas, a suavizar arrugas y a nutrir el cabello. A nivel alimentario es rico en vitaminas y antioxidantes.
  • Aceite de Chía: Destaca por su suave sabor. No contiene aditivos y protege la salud de nuestro corazón favoreciendo la circulación sanguínea. Además, es de sobra conocido por ayudar a retener la hidratación en la piel y regenerarla.
  • Aceite de semilla de calabaza: Tanto para la cocina como desde un punto de vista saludable, lo cierto es que el aceite de calabaza es muy apreciado por su contenido rico en proteínas y ácidos grasos insaturados, Por ello es muy beneficioso en procesos de desmineralización o problemas de uñas y caída de cabello, incluyendo su efecto diurético.
  • Aceite de Argán: Contiene importantes vitaminas, minerales, ácidos grasos y antioxidantes que le proporcionan grandes beneficios a la piel y al cabello, por ejemplo, la prevención del envejecimiento prematuro, disminución de los signos de la edad o hidratación, entre otros. En el ámbito nutricional, es un interesante antiinflamatorio natural, cuyo efecto se hace muy efectivo en el tratamiento de problemas como el reumatismo y la artritis.
  • Aceite de Nuez: Este aceite no se debe usar para cocinar a altas temperaturas sino que se utiliza en ensaladas o comidas frías. Es, al igual que la de argán, un aliado para el cuidado del cuerpo y la piel y muy utilizado para reforzar el sistema inmunológico y nervioso.
  • Aceite de Cáñamo: Es bueno para prevenir enfermedades cardiovasculares, para regular el colesterol y también es un potente antiinflamatorio.
  • Aceite de Pepita de Uva: Ideal para ensaladas, marinados o vinagretas. Se trata de un aceite muy completo, puesto que se utiliza en diferentes campos: gastronomía, dietética y cosmética. En cocina, sirve de aceite anticolesterol.
  • Aceite de Germen de Trigo: De alto valor nutritivo, el aceite de germen de trigo ofrece más proteínas para el cuerpo que la carne y es el alimento más adecuado para aquellos que consumen alcohol en exceso o sufren de colesterol alto. Recomendable para consumir a diario.
  • Aceite de Girasol: El más conocido y usado por la mayoría, el aceite de girasol ecológico es excelente en la preparación de recetas de cocina en las que se desee elaborar alimentos con menos calorías debido a su menor cantidad de grasas. Es ideal para consumir en crudo, en la elaboración de mayonesa, como aderezo de ensaladas y salsas.

Los aceites ecológicos y sus propiedades

A estos también podemos sumar otros tipos como el de soja, el de onagra o el de borraja, entre otros. Si quieres obtener más información sobre sus características o cómo incluirlos en sencillos no dudes en acercarte a los supermercados Oh!MyBio en León (Burgo Nuevo, 22) y Madrid (Hortaleza, 38, y Raimundo Fernández Villaverde, 11) o visitar nuestros perfiles en Facebook o Instagram, donde todas las semanas te ofrecemos una deliciosa receta ecológica.

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